Fabián Madorrán era soltero, tenía 39 años y estaba viviendo en el departamento de su amigo Jorge Videla. Desde su salida como árbitro de AFA se encontraba deprimido -según su gente cercana- y buscaba la manera de ganarse la vida con un emprendimiento comercial. Al parecer, le habían rodado el dinero que había conseguido de un préstamo y por eso "estaba desesperado", según su amigo Videla.
Tras contarle a su amigo lo del robo, Madorrán decidió viajar desde Buenos Aires a esta ciudad. Lo hizo en ómnibus ayer mismo y pasó por el departamento que compartía con su amigo frente al parque. Tomó la pistola ("totalmente en regla, con el permiso correspondiente", según Videla), cruzó la calle, se sentó en un banco ubicado debajo de una pérgola de ese recreo y allí se disparó en la boca. Su muerte se produjo de inmediato como consecuencia del disparo, cuyo proyectil tenía orificio de salida a la altura de la nuca.
La noticia, que conmocionó al mundo del fútbol, se propagó rápidamente y después de que llegara la policía forense hasta ese lugar, gran cantidad de periodistas también se hizo presente en el parque. Madorrán estaba retirado del referato desde el año anterior, después de que la AFA le rescindiera el contrato junto a otros tres colegas de menor renombre.
DEJO UNA CARTA
Antes de dejar el departamento para consumar el suicidio, Madorrán dejó una carta en la que le decía a su amigo que "no tenía más sentido vivir" al no tener posibilidades de trabajo y le adelantaba la trágica decisión. "Me dejó una nota en la que decía que lo habían asaltado, que estuvo deambulando por ahí, que su vida ya no tenía sentido y que por eso se iba a matar. Yo le dije que se viniera para Córdoba para ver como arreglábamos. El se vino y tomó esta trágica determinación", comentó, compungido, su amigo Videla.
Madorrán hacia unos cuatro meses se había venido a vivir a la ciudad de Córdoba y estaba a punto de alquilar un local en el barrio Nueva Córdoba para instalar un negocio de los denominados "Cyber". Claro que el asalto que sufrió lo terminó de perturbar y así tomó la trágica determinación.
Asimismo, Videla sostuvo que Madorrán le había dejado instrucciones de lo que debía hacer con sus familiares. El ex árbitro era el sostén de su familia, que vive en la localidad bonaerense de Lanús y que está formada por sus padres y un hermano minusválido. "No tenía medios para seguir ayudándolos", expresó con dolor su amigo Videla.
El cuerpo del infortunado Madorrán fue trasladado en primera instancia a la morgue judicial del barrio Pueyrredón, a la espera de que llegaran sus familiares, previa realización de la autopsia al cadáver.
SUSCRIBITE a esta promo especial